El mejor estilo de Yoga para ti

En Occidente es muy común que hablemos de yoga refiriéndonos, en general, a Hatha Yoga, el que se vale de las prácticas físicas para alcanzar la unión del cuerpo, mente y espíritu. Sin embargo, los grandes maestros de esta disciplina han desarrollado su propio estilo personal y hoy en día encontramos  una variedad tan amplia de opciones en gimnasios y centros especializados que es fácil perderse. Los hay más físicos o más meditativos, más técnicos o más dinámicos lo que permite que cada persona encuentre un tipo que se adapte a sus necesidades físicas o mentales.

 

 

Estos son los estilos de Hatha Yoga más comunes:

Ashtanga Vinyasa: es un yoga enérgico y dinámico, ideal para los que buscan sudar, fortalecerse y salir de las clases con una fantástica claridad mental. Su promotor fue Pattabhi Jois que, desde el sur de la India, ayudó a su expansión en Occidente. Ashtanga Vinyasa puede ayudar a muchas personas a mejorar sus dolores de espalda pero es también muy exigente a nivel físico. Si eres principiante te recomiendo empezar por un estilo más suave.

 

Iyengar: su creador es el maestro B.K.S. Iyengar y su práctica se centra en la alineación para desarrollar una conciencia plena y equilibrar la mente y el cuerpo. Es un tipo de yoga técnico con un enfoque terapéutico por lo que usa variados elementos como sillas, bloques, cinturones,… para la ejecución de las asanas que son mantenidas durante largos periodos de tiempo. Es la disciplina perfecta para quienes buscan practicar yoga con seguridad y adquirir una buena base técnica.

 

Kundalini: esta escuela de yoga traída a Occidente por Yogui Bhajan, es la más idónea para todos aquellos con mayor inclinación por la meditación y quienes buscan un estado superior de conciencia. Esta forma de yoga busca despertar la kundalini, la energía que yace latente en la base de la columna y así despertar todo el poder que encerramos en nuestro interior. Es un estilo muy recomendable para quienes quieran explorar y desbloquear sus emociones  e iniciarse en la meditación.

 

Sivananda: un tipo de yoga muy recomendable para principiantes pues cada sesión se compone siempre de las mismas doce posturas. La escuela fue creada por Swami Sivananda y sus clases incluyen un breve cántico, ejercicios de respiración, la práctica de asanas y una relajación final larga y profunda. Enfatiza menos en la alineación que otros estilos de yoga pero ofrece una equilibrada combinación de prácticas físicas y devocionales.

 

Bikram: el profesor indio Bikram Chodhury dio origen a este estilo muy popular, sobre todo, en Estados Unidos, donde reside. La clase consta de una serie de veintiséis posturas que se realizan en una sala climatizada a cuarenta grados de temperatura. Es un estilo muy dinámico y exigente, apropiado para los que quieren aumentar su energía y un cuerpo esbelto pero no si buscas una técnica más suave o de contenido espiritual.

 

Power Yoga: un estilo reciente y muy popular en gimnasios y entre las personas que quieren ponerse en forma con métodos alternativos. Es muy  vigoroso, de ritmo rápido y con énfasis en la fuerza y la flexibilidad. Creado por discípulos norteamericanos de Pattabhi Jois en los años noventa, surgió como una versión modificada del Ashtanga Vinyasa con secuencias ejecutadas de manera más libre.

 

 

Ahora, ya no irás tan pez cuando veas la cantidad de oferta que hay en los centros de yoga. Son nombres un tanto raros para nosotros y generan mucha confusión. En cualquier caso, sea el estilo que sea el que más te guste, no olvides nunca que el yoga es una herramienta para adornar nuestra alma y no solo para tener un cuerpo saludable.

 

 

Disfruta siempre tu práctica y enamórate de este maravilloso camino.

Namasté, 

Alejandra

#mujerdivina

 

 

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